Es la sensación de perder lo que no tengo, la sensación del ser que acude a llamar la realidad, que me evita llegar hasta la verdad de mi alma, la misma que evita que fluyan un sinfín de cosas que me desesperan de mi, que me hipnotizan con un frio en el cuerpo, esto no hace mas que alejarme cada vez mas de mi, de vos, de los de antes, de los de siempre y de los que vendrán. Es mi razón de ser la que no me permite permitirme verme llorar, verme reír, sentir, y es que en oportunidades llega alguien que me toca el alma, que llega muy profundo, que sobrepasa mi telón, y sucede que me reconoce, y deja conocerme a mi por momentos y me parece una mentira, una ilusión, es que ya no conozco u olvido quien fui, quien se esconde debajo de mi. Quien soy me pregunto cuando pasa tu mano en mi piel, qué estoy sintiendo sé cuando me olvido de simular en tus ojos. Pero que no me deje la memoria volver a ser, que mi ser no gane la batalla ni esta ni ninguna vez.
La vulnerabilidad es demasiado débil para ganarme pero está en mi, y el último que tocó mi ser lo descubrió, miró mis ojos y me vió, me sentí descubierta, me sentí violada, sentí que era una mala actriz, que desde ese momento dejé de saber fingir, que ahora iba a empezar a sufrir, que iba a volver a mi la realidad, el temor, que volvería a ser mi compañera la inseguridad, que me visitaría el amor, que me dejaría ni bien empezara a probar su sabor. Y me pregunto… para qué me gasto la vida siendo quien quisiera ser si de eso al fin de cuentas nada queda, si se desvanece el objetivo, si se derrumba en medio de la situación para la que lo necesito. Ahí es cuando dudo y supongo que no tiene sentido. Podría dejarme ser si fuera necesario, el caso es que no se cuando es en vano. Será que es como dice la gente que el amor se siente cuando se sufre, que nunca dejé que sintiera el amor por completo, no me juzgo, soy simplemente una cobarde que no se atreve a perder, que se pierda ganar, que prefiere no conocer antes que fracasar. Pero qué hay de lo que vi, que hay de lo que me dejaste sentir, se debate dentro de mí: ¿seguir? O… ¿empezar?! ,¿volver?! U…¿ olvidar?!
Que no te sorprenda mi ausencia por si acaso, es que tal vez cuando ya no pueda soportarlo borre aquél día, quite una página del libro y vuelva a ser la que no soy, pero entenderás ése dia que me estoy cuidando de mi.